Extraído de ION Corriente Alterna 05.
Lunes 14 de Octubre 2013.
Por Luis Reyes

En la ciudad de Flint, Michigan, un joven lucha intensamente para hacer realidad su sueño, jugar en las grandes ligas. Lo que diferencia a este joven de todos los demás, es que nació sin su mano derecha. Se trata de Jim Abbott (19 de Septiembre 1967).

Desde pequeño, Abbott se involucró en los deportes, especialmente en el béisbol, convirtiéndose en lanzador y dominando la liga de secundaria a los 17 años. Recibió una beca para jugar en la Universidad de Michigan en 1985.

Abbott aceptó siempre su situación y aprendió a perseguir sus sueños sin ponerse excusas ni límites. Siempre mantuvo su autenticidad a pesar de las críticas. Para compensar la falta de su mano derecha, Abbott cambiaba el guante a su mano izquierda rápidamente luego de hacer el lanzamiento. «Todo lo que tenía que hacer con dos manos, lo aprendí con una. Para mí fue muy natural y sencillo. Tal vez fuera diferente, si hubiese perdido mi mano en el transcurso y tuviese que aprender todo de nuevo, pero no fue así. Todos aprenden a jugar al béisbol con dos manos y yo aprendí a jugar con una sola. Fue muy fácil para mí». Dijo Jim en una entrevista.

Al llegar a Michigan, Jim tuvo que continuar esforzándose, pero nunca invirtió fuerzas en tratar de convencer a los escépticos, mas bien se enfocaba en su sueño de lanzar para la universidad de Michigan y algún día llegar a las grandes ligas.

Después de una exitosa carrera en Michigan, participó en las olimpiadas de Seúl de 1988, en el equipo de EE.UU., lanzando el último out y ganando la medalla de oro. Se convirtió en el primer pelotero en la historia, en ganar el premio James E. Sullivan, entregado al mejor atleta amateur de la nación.

En 1989 Jim Abbott al fin cumple su sueño más deseado, lanzando en las grandes ligas para los Angelinos de California. Allí aclaró todas las dudas de sus habilidades dominando en el nivel de grandes ligas. En 1991 terminó en tercer lugar para el premio «Cy Young» ganando 18 juegos para los Angelinos.

El mejor momento de Jim Abbot llegó el 4 de Septiembre del 1993. Siendo miembro de los Yankees de Nueva York, lanzó un «no hitter» contra los Indios de Cleveland. De esta manera, el joven de Michigan, que nunca se consideró discapacitado, se ve celebrando uno de los más increíbles momentos en la historia de los Yankees y las Grandes Ligas.

Jim lanzó en las Grandes Ligas por 10 temporadas y terminó su carrera en 1999. Luego de su retiro, Abbott se convirtió en un orador motivacional y ha trabajado en conjunto con la Oficina del Departamento de Trabajo de Política de Empleo para Discapacitados (ODEP). También ha colaborado en varios proyectos que buscan incentivar a compañías a contratar personas con discapacidades.

La vida de Abbott nos demuestra que nunca debemos dejar de creer y perseguir nuestras metas. Si se cree en uno mismo y se es auténtico manteniendo la fe, no hay sueño que no se pueda cumplir.

«Basta con una mano»

Category: Corriente Deportiva
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