Extraído de ION Corriente Alterna 10.
Lunes 14 de Octubre 2013.
Por Mariela Duarte

Cuando Robert Louis Stevenson describía a sus piratas uno podía imaginarse a estos saqueando y robando buques de la armada Inglesa. ¿Quién diría que hoy en día esos piratas cambiaron esos sacos de oro y plata por un formato digital en archivos mp3, divx o mpeg?

Con piratería, no solo me refiero al tipo que vende cd’s y dvd’s mal copiados, sino que incluyo todo lo descargable en línea y la reproducción de cosas verdaderamente delicadas (como medicinas y cosméticos). En Latinoamérica, vender y comprar cosas pirateadas se ha convertido en una cultura, un método de supervivencia que a fin de cuentas se resume en «robo». No es un delito que comete solamente el proveedor, sino que tiene igual culpa el consumidor, o sea, quien la compra. Esto afecta a todos, sobretodo a los que se atreven a hacer arte (cristianos y seculares).

¿Cuándo es Piratería?
El Acuerdo Nacional contra la Piratería (pirateria.pgr.gob.mx), suscrito el 15 de junio de 2006 señala que es toda producción, reproducción, importación, comercialización, venta, almacenamiento, transportación, arrendamiento, distribución y puesta a disposición de bienes o productos, en contravención a lo establecido en la Ley Federal del Derecho de Autor y en la Ley de la Propiedad Industrial. Se comete piratería con acciones delictivas contra la propiedad, como hacer ediciones sin permiso del autor o propietario.

Más claro todavía:
Ver videos de Youtube no es ilegal pues no lo estas copiando; tampoco lo es prestar un libro, CD o DVD, pues estas haciendo uso del material comprado. Lo ilegal serí¬a fotocopiar el libro, o copiar el CD o DVD con o sin fines de lucro. Tampoco es ilegal las licencias de prueba, pues para eso son. Con el asunto del software siempre existen opciones de «Libre Uso». Pero todo eso es por decisión y permiso del autor. Comprar un iphone chino, un perfume «Boos» (en vez de Boss) o una medicina falsa… es jugar con tu vida.

Falta de solidaridad por beneficio propio.
Todos hemos dicho: «Le ganan demasiado a ese producto». Es bueno analizar el hecho de ahorrar unos pesos y buscar salidas convenientes al bolsillo. pero ¿has pensado acaso en como repercute tu «ahorro» en las industrias?.

Con la piratería, resulta virtualmente imposible competir, crecer o ni siquiera desarrollarse. Aunque no haya piratería, se supone un riesgo considerable para los inversionistas. Los mercados de esas obras son sumamente competitivos y es difícil predecir los gustos y deseos de los consumidores.

¿Qué reproducir un producto no afecta a nadie?
Lo más importante es la perdida de miles de fuentes de trabajo. Afectan a la salud (medicamentos piratas), dañan o hacen perder nuestro patrimonio (los discos piratas dañan los estéreos o las luces de navidad pirata llegan a ocasionar incendios). En los últimos años hemos visto muchos artistas de un solo disco, ¿Crees que es mala suerte? Estamos terminando con la carrera de los artistas que nos gustan, cada vez que pirateamos su disco y lo vendemos o compramos.

Aquí, ni siquiera hay que hablar que dice la fe, la Biblia, ni la iglesia sobre esto. La piratería, a fin de cuentas, al final de todos los «peros», es un robo (y robo es un pecado). El robo está penado por la ley… solo que cuando todo el mundo comete el mismo delito, la victima se rinde. Se adapta o desaparece. Ya han desaparecido muchos, abre los ojos.

«¡Se busca! El pirata: Asesino del arte» Por Mariela Duarte

Category: Corriente De Arte
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