Por JORGE GOICOECHEA
Creativo publicitario Senior en Partners Ogilvy.

¿Nos gustamos? Sí, nos gustamos mucho. Como humanos nos atrae nuestra propia imagen. Nos elevamos y como resultado de eso nos plasmamos en piedra, en lienzo, en cavernas, en madera, en letra… en todo. Estamos obsesionados con nuestra propia imagen.

Génesis 1, 26-27

«Entonces dijo Dios: «Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y tenga potestad sobre los peces del mar, las aves de los cielos y las bestias, sobre toda la tierra y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó».

El significado del cuerpo en el arte

En el arte, el cuerpo desnudo es simbólico. Está lleno de matices y formas. Se aprecia cada detalle de él, hasta lo sexual. Un ejemplo es la Venus de Willendorf, 20,000 años de edad y aún se muestra entera y sin vergüenza. Pero sabiendo esto, nos llega una pregunta que ha caminado por la mente de muchos: ¿En qué momento lo erótico y sensual pasa a ser pornográfico? No es una respuesta fácil, el mismo Picasso respondió: «Ah, ¿por qué? ¿hay alguna diferencia?».

Lo primero que debemos entender es que lo erótico es aquello que habla del amor apasionado, la sensualidad, la sexualidad y la atracción entre nosotros los humanos.

La pornografía es aquello que describe y presenta explícitamente actos sexuales con la finalidad de excitar sexualmente.

Un poco de historia

En las sociedades antiguas existían ya representaciones de desnudos y actividades sexuales. Esas imágenes tenían un papel religioso o político, por ejemplo: el Kamasutra,  la Venus de Botticelli o La Maja Desnuda de Goya. El término «pornografía» no existía antes del siglo XIX, es una invención moderna que nace después de la Revolución Francesa.

Entonces ¿Cómo podemos decir que algo simplemente se pasó?¿Cuándo empezamos a utilizar el nombre de arte como simple excusa?

El verdadero fin de las cosas

El arte, definitivamente, depende del ojo con el que se ve, pero mucho más importante que eso es con el fin con el que fue creado. «Olympia» de Edouard Manet, fue considerada una obra pornográfica en su época, porque era el retrato de una verdadera prostituta, pero, no era el deseo de Manet excitar al que la viera.

Entendamos que un desnudo no es pornográfico por que sí, no caigamos en esa ignorancia. Pero tampoco pensemos que lo pornográfico es aquello barato, de baja calidad, ni que el erotismo artístico deja de ser porno por ser de lujo, caro y tener mejores cualidades técnicas. No nos perdamos.

El mejor comentario sobre este tema lo da el novelista norteamericano Walter Percy:

«Si tengo una determinada
 verdad o una forma artística
para una novela y escribo una escena
que es tan explícitamente violenta que el lector
se distrae, sea por estimulación,
es decir, por excitación sexual,
sea por asco y disgusto,
he perdido entonces 
al lector o lectora
y he 
fallado como novelista».

Entonces, si el que lee, escucha o ve, se pierde solo en la excitación sexual, este cruza la barrera y entra en la «pornografía». Así es como el arte erótico deja de ser arte, cuando se aleja de su fin: trascender.

¿Algún documento en la iglesia que hable del cuerpo?

Te invito a leer más sobre la belleza del cuerpo humano y su sexualidad en el libro escrito por san Juan Pablo II, llamado «Teología del Cuerpo». No olvidemos lo hermoso de nuestra creación, no debemos avergonzarnos de nuestro cuerpo, pero que reine siempre la prudencia, el buen juicio y el pudor. Somos humanos, somos arte, no somos simples objetos para el placer.  //

Erotismo Artístico VS. Pornografía

Category: Corriente De Arte
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