Fuente: ION 26
Escrito por: Luis Reyes

Con solo una extensión de 44 hectáreas y una frontera de cuatro kilómetros con Italia, ya hemos visto como el Vaticano está en medio de Roma. Así que no hay espacio para un estadio de fútbol…
¿detuvo eso que se hiciera deporte?
La respuesta es no. Y aunque la FIFA no la reconozca, la Ciudad del
Vaticano posee una selección.

La liga católica
Para ser el Vaticano un lugar tan pequeño, con una población que no supera los mil habitantes, que tenga dos equipos de fútbol es una gran cosa: el Internazionale Cardinale y la Societá Sportiva San Paolo. El primero está conformado por miembros de la Iglesia que trabajan en la Santa Sede; el segundo, por Guardias Suizos, retirados y activos, además de distinto personal de las oficinas administrativas.

Los equipos participan en el campeonato por la Copa de San Pedro en una serie de veinte partidos entre septiembre y mayo. El «Inter» tiene jugadores en una edad promedio de 61 años (si, son unos viejitos duros), mientras que el San Paolo tiene, en promedio de edad de 44 años.

Apóstoles del balón
Los seminaristas y sacerdotes también juegan. En 2007 rivalizaron la Copa Clerical, que es un campeonato interesantísimo donde solo juegan religiosos, idea del cardenal Tarcisio Bertone. En febrero de 2007 se dio el primer torneo y sigue hasta la fecha. Pero es bueno saber que El Vaticano tiene varios torneos internos donde compiten los diferentes órganos de la administrativos. Entre ellos figuran la ‘Hércules Biblioteca’, el ‘Virtus Vigilanza’, la ‘Tipografía Osservatore Romano’, entre otros.

La guardia pontificia
Los guardias de los museos, La Guardia Suiza, miembros del Consejo Papal conforman la selección nacional de Ciudad del Vaticano, al igual que sus clubes. La selección ‘auriblanca’ se hizo muy famoso en un juego contra ex profesionales italianos, en donde El Vaticano ganó 4-1.
El primer partido fue en el 1994 y terminó sin goles, fue contra San Marino. Después jugó frente al Principado de Mónaco en 2002. Más adelante tuvo su mejor puntuación, en el 2008: fueron 6-0 en contra de Samoa Americana (la selección que perdió 31-0 contra Australia en abril de 2001).

Un juego memorable fue el del 2010. En esta ocasión, el Vaticano operó como una verdadera selección: el estado pontificio organizó un partido contra la policía financiera italiana, con objetivo de recaudar dinero para Cáritas. Tres días después de aquel partido, la selección vaticana viajó a Palestina a enfrentarse con la selección local. El Vaticano jugó sus últimos dos partidos oficiales ante la Policía de Roma y de Mónaco, con triunfos de 9-1 y 2-1, respectivamente.

La Catedral del fútbol
Por lo general, los juegos entre los clubes se realizan en un campo de césped artificial instalado en la Plaza San Pedro. Pero la Selección Vaticana juega en un estadio llamado Pío XII (Papa entre 1939 y 1958) con una capacidad de 2000 personas y se encuentra en el municipio de Albano Laziale, muy cerca de El Vaticano. Es propiedad del club ASD Albalonga, que se riñe la liga regional italiana.

La pelota está en su cancha
La intención de los dos clubes de El Vaticano es consolidarse paulatinamente. Se tenía pensando trabajar una cantera con sacerdotes de todo el planeta, traídos expresamente por el Cardenal de Brasil, Doménico Joao do Santos Alberto, conocido como ‘Santinho’ y difusor de la idea de crear la Federazione Vaticana de Calcio, además de ser mandamás de esta institución. En adelante, no sería raro que El Vaticano se anime a afiliarse a la FIFA y forme parte de las eliminatorias para la Eurocopa o, incluso, para ubicar a sus equipos en las fases previas de la Champions League.

Un gol para el Vaticano

Category: Corriente Deportiva
0

Join the discussion

Your email address will not be published. Required fields are marked *